
El sabor dulce y ligeramente picante de la piña le da un toque especial a cualquier comida. Su vibrante color amarillo, junto con su dulzura suculenta, crea una explosión de sabor en la boca. Esta tierna fruta bañada por el sol es símbolo de celebración. La piña te energiza al primer bocado. Su sabor picante y ácido aumenta el calor corporal y estimula la claridad mental. Su dulzura eleva los niveles de azúcar en sangre. Es posible que te sientas más alerta y motivado/a después de comer piña, ya que aviva la llama de tu fuego interior, fortaleciendo tanto la digestión como el entusiasmo por la vida. Ten cuidado con la piña verde, que es muy ácida y puede dañar tus dientes. La piña contiene una potente mezcla de enzimas digestivas como la bromelina. Esta se encuentra en todas las partes de la planta, pero su concentración es mayor en el tallo. De hecho, los tallos de piña se utilizan para elaborar suplementos de enzimas digestivas, pero en casa se puede usar la fruta para mejorar la digestión lenta o débil. Las concentraciones más altas de bromelina dependen del cultivo en suelos ricos en selenio. Gracias a la bromelina, la piña promueve la muerte celular. Esta acción ayuda a prevenir coágulos sanguíneos, edemas y diversas enfermedades cardiovasculares. La piña favorece la cicatrización de heridas al eliminar el tejido dañado. Se le atribuyen propiedades para prevenir el cáncer y la diabetes al mejorar la digestión. Como antiinflamatorio, la piña refresca y puede ser útil en casos de insolación. En verano, la sobreexposición al calor provoca deshidratación y agotamiento de la vitalidad (prana) del cuerpo. La dulzura y jugosidad de la piña reponen la fuerza y la energía. La piña es beneficiosa para la diarrea, la bronquitis, la sinusitis y la artritis.
La piña puede alegrar cualquier comida. Es un delicioso complemento para las brochetas a la parrilla. Coloca rodajas sobre tu jamón o endulza tus bebidas veraniegas con su jugo. Los helados de jugo de piña son una excelente alternativa a los postres comerciales ricos en azúcar. Cubre tus hamburguesas o arroces con chutney de piña. Añade trozos a tu salsa o guacamole sin miedo: las propiedades digestivas de la piña combinan bien con muchos alimentos. Pero no mezcles piña con lácteos ni yogur. Esta combinación es «Abhishyandi» en Ayurveda, lo que significa que obstruye los canales.
Una piña madura empieza a ponerse marrón en la base, así que fíjate en el cambio de color al elegirla. También puedes comprobar su madurez arrancando una hoja del centro del tallo. Si puedes sacarla fácilmente, ¡está madura! Deberías poder oler el dulce aroma de la piña en la base, donde se arrancó de la planta. Si tu piña necesita madurar, guárdala en un lugar cálido. ¡Preparar una piña es complicado! Debes quitar la cáscara dura y el corazón fibroso, evitando las espinas de las hojas. La forma más fácil es poner la piña de lado y cortar la parte superior. Luego, córtala en tercios.
Después, quita la cáscara de cada tercio por separado. Corta cada rebanada en cuartos para quitar el corazón fácilmente. Finalmente, córtala al tamaño deseado.