«El color es un poder que influencia
directamente al alma.»
Wassily Kandinsky
Qué es el color
El color es, en el fondo, un fenómeno de luz. Sir Isaac Newton fue quien creó la primera rueda de 7 colores a fines de 1600, y desde entonces artistas y científicos han estudiado qué significado y qué emociones despierta cada color.
Técnicamente, el color se puede describir en tres dimensiones: el tono (la longitud de onda, es decir «qué color es»), el croma (la intensidad o pureza de ese color) y la luminosidad (qué tan claro u oscuro se ve).
Lo que realmente diferencia a un color de otro es su longitud de onda. Los colores de onda más larga —rojo, naranja, amarillo— se perciben como cálidos, excitantes y vigorizantes. Los de onda más corta —verde, azul, púrpura— se perciben como frescos, calmantes y relajantes.
¿Por qué vemos colores distintos en los objetos? Porque cada objeto absorbe y refleja la luz de manera diferente. La luz blanca contiene todos los colores del espectro; el negro absorbe toda esa luz y no refleja nada, mientras que el blanco no absorbe nada y refleja todos los colores. El color que finalmente vemos en algo depende de qué parte de la luz ese objeto absorbe y cuál refleja.

El color en el cuerpo
Además de los objetos, el color también se puede observar en el cuerpo. Las personas perciben el color del cuerpo como un reflejo de la salud. Cuando alguien está sano, se nota visiblemente en la persona. Por ejemplo, podemos ver el brillo de la piel que está reflejando el flujo de sangre oxigenada. Sin embargo, cuando alguien está enfermo, puede estar pálido o grisáceo, verdoso o azulado. Cuando alguien se lesiona, el cuerpo reacciona con una variedad de colores, como el rojo por sangrado o una combinación de colores de una herida o hematomas, como rosa, rojo, amarillo, morado y azul. Los colores ayudan a los profesionales de salud a evaluar lo que puede estar ocurriendo en el cuerpo y también nos ayudan a diferenciarnos de otros, pues todos tenemos diferentes colores y tonalidades en el exterior de nuestro cuerpo.

El color y las emociones
Aparte del cuerpo físico, los pensamientos y el estado de ánimo revelan colores. ¡Y el color puede mostrar nuestro estado de ánimo! Considera los diversos dichos que usamos, como «lo veo todo negro», «me puse rojo de vergüenza» (o de ira), donde el rojo se asocia directamente con una emoción intensa. Otro ejemplo común es «estoy verde de envidia». Dependiendo de la cultura y las experiencias personales, el color puede tener diferentes efectos en las personas e influir en nuestros pensamientos, comportamientos y sentimientos. Los investigadores han descubierto que las personas no solo perciben y reaccionan a diferentes colores, sino que también asignan significado y emociones específicas a diferentes colores. Y si bien cada uno de nosotros puede tener un color favorito, un equilibrio de colores puede ayudarnos a estabilizarnos.
- Los colores de longitud de onda más largos, como rojo, naranja y amarillo, producen sensaciones de excitación, vigorización y calidez. Puedes imaginar un fuego vivo y chispeante, con toques rojos y anaranjados y ya tienes una sensación de calor en tu cuerpo y tu alma.
- Los colores de longitud de onda más corta como el verde, el azul y el morado influyen en la sensación de calma, relajación y frescor. Imagina un campo de lavanda que se extiende ante ti o recuerda el aroma relajante de la lavanda.

¿Puede sanar el color?
La terapia artística, centrada en las artes y objetos visuales que incorporan el color, puede impactar positivamente en la salud, el bienestar, las emociones y el estrés generales de una persona. Una variedad de estudios muestra una conexión entre ver, crear o experimentar colores y resultados positivos. Si bien puede ser demasiado directo afirmar que el color puede curar una enfermedad, existen evidencias que apoyan que sí es un factor que puede ayudar en el camino de curación de una persona. Por ejemplo, diversos estudios relacionados con el arte y el cáncer, señalan que la terapia del arte y el color tuvo un efecto muy positivo en los ánimos, la fatiga, las emociones y la calidad de vida. Hay muchas maneras de usar el color para sanar.
Los colores y los alimentos
Nuestro instinto animal nos lleva a preferir los alimentos de colores cálidos -amarillos, rojos y naranjas-, mientras que los de colores más fríos –como el azul y el morado- nos generan rechazo y nos recuerdan a comida en mal estado. Así lo ha probado una encuesta para la que estudiaron los hábitos de 5.000 personas de diez países. Pero no todo lo violeta es malo. Más allá de los mensajes que los colores de los alimentos envían a nuestro subconsciente, estos también encierran unos códigos alimenticios que revelan sus características nutricionales. Además, cuanto más diversos sean los colores de los alimentos que ponemos en la mesa, mucho mejor. De esta manera, nos aseguraremos de obtener los beneficios de todo el círculo cromático.
Alimentos Rojos – Raíz
El color rojo tiene distintos significados según la situación. Puede transmitir energía, confianza, atractivo, atención, motivación, excitación, amenaza, peligro o emociones negativas. El contexto de la situación, junto con las experiencias pasadas establecerán el escenario para cómo lo interpretamos. Por ejemplo, usar ropa roja puede demostrar confianza, sin embargo, una persona con la cara roja puede indicar ira. El rojo capta nuestra atención y nos permite concentrarnos más directamente. En la salud, nos lleva a la idea de RAÍZ, que está asociado en nuestro cuerpo físico con las glándulas suprarrenales, la sangre, y el sistema inmunitario. También está íntimamente relacionado con la conexión a tierra, por lo que también se refiere a nuestros límites físicos, apoyo comunitario, sensación de seguridad y supervivencia.
Así, elegir alimentos rojos puede ayudar a las glándulas suprarrenales y el sistema inmunológico, protegiéndonos contra la inflamación. También pueden energizarnos y suministrar a nuestras células sanguíneas los minerales necesarios. Los alimentos de este color son otra fuente de vitamina C, magnesio y fitoquímicos. Pero sobre todo, contienen licopeno, un tipo de carotenoide, que ha sido objeto de numerosos estudios por sus cualidades y especialmente indicado para la memoria. Aportan sensación general de comodidad, seguridad y una conexión a tierra adecuada. Sin embargo, comer ciertos alimentos rojos puede provocar excitación en algunas personas. No sería conveniente entonces consumirlos en demasía durante la noche ó por personas que tengan hipersensibilidad. También algunos de estos alimentos rojos, especialmente los vegetales, nos advierten con su color que pueden componer componentes alérgicos, picantes ó irritantes para el sistema digestivo y/o sistema nervioso. No olvidemos que el rojo, en la naturaleza, es un color que indica PRUDENCIA y que estos alimentos tan llamativos suelen esconder defensas químicas para protegerse.
Remolacha, Naranjas sanguinas, Cerezas, Grosellas, Arándanos Rojos, Frambuesas, Frutillas, Bayas de Goji, Porotos Rojos, Porotos Aduki, Tomate, Morrones y Chiles, Granadas, Radicchio, Rábanos, Repollo Colorado, Zanahorias Rojas, Acelga roja, Uvas rojas, Cebollas rojas, Ciruelas rojas, Sandía, Té Roiboos, Quinoa Roja, Carnes Rojas, Hígado, Vísceras Rojas.

Alimentos Naranja / Amarillo – Fluir
Los tonos naranjas y amarillos están asociados con la creatividad, la actividad, la alegría, la juventud, la vitalidad, el buen humor, la luz, el sol y la atención. Cuando evocas el color naranja posiblemente pienses en una fruta fragante como las naranjas frescas ó una puesta de sol al aire libre, que pueden traer sentimientos de comodidad, relajación y tranquilidad. Un estudio realizó un seguimiento de los sentimientos de pacientes con cáncer cuando recibían tratamiento en una habitación de color naranja versus una habitación blanca, con la habitación naranja brindando una mayor sensación de salud. Para el color amarillo sol es un maravilloso ejemplo. O si piensas en la icónica carita sonriente; generalmente es una cara amarilla. El amarillo se destaca sobre otros colores, por eso es el color más frecuente de taxi en casi todo el mundo, porque se ve más.
Los tonos naranjas y amarillos están conectados con la energía del FLUIR, vinculado a la creatividad, las emociones y las relaciones. La flexibilidad y «ir con la corriente» son representativos del flujo naranja/amarillo. En el cuerpo físico incluye los aspectos acuosos o creativos como la vejiga, los riñones, el colon y los sistemas reproductivos, todos los que permiten que nuestro cuerpo siga fluyendo. El almacenamiento de grasa y el balance de agua también están muy conectados con el FLUIR. Los alimentos naranjas y amarillos nos proporcionan gran riqueza de minerales, antioxidantes como el betacaroteno y los flavonoides y vitaminas A y C, antioxidantes como el betacaroteno —que el cuerpo convierte en vitamina A según su necesidad, siendo clave para la visión, la piel y la inmunidad— y los flavonoides.
Y suelen ser alimentos muy ricos en AGUA, necesaria para el fluir y GRASAS saludables, que deben estar equilibradas para que el trabajo que realizan nuestras células pueda también fluir adecuadamente. También suelen ser alimentos que nos ayudan a regular y equilibrar el sistema digestivo y a que fluya adecuadamente nuestro fuego interior. Cuando la vitalidad y el fluir están en equilibrio, te sientes lleno de energía y confianza para aprovechar tu poder personal para alcanzar tus metas. Pero si tu «fuego interior» está fuera de balance, puede sentirse estresado, abrumado e inseguro y además, puedes experimentar problemas digestivos.
Naranja, Damasco, Mandarina, Mango, Papaya, Durazno, Maracuyá, Peras, Bananas, Limones, Manzanas, Caqui, Anana, Calabaza, Batata Zanahoria, Zanahoria, Morrón, Lenteja naranja, Batata Zanahoria, Coliflor, Cebolla, Papa, Frutos Secos, Semillas, Garbanzo, Maíz, Mijo, Trigo, Quinoa, Camomila, Jengibre, Cúrcuma, Mostaza, Yema de Huevo, Salmón, Trucha, Anchoa, Boquerón, Pollo.
Entre estos alimentos, la cúrcuma merece una mención aparte: su compuesto activo, la curcumina, cuenta con estudios científicos que respaldan su acción antiinflamatoria.

Alimentos Verdes – Amor
El verde es el color de la naturaleza, la vida y el crecimiento. El verde también está asociado con la paz, la esperanza, el descanso, la nutrición y el equilibrio. La naturaleza y la curación están interconectadas. Estar rodeado de naturaleza verde, como un baño en el bosque, puede ayudar a reducir los niveles de estrés, las frecuencias del pulso, la presión arterial y mejorar el estado de ánimo positivo. El color verde está energéticamente asociado con el AMOR, con el corazón. Así como respirar en la naturaleza puede ser curativo, la respiración es importante para nuestros pulmones y corazón. La forma en que respiramos afecta nuestra salud física y emocional. La respiración profunda nos ayuda a liberarnos y expande nuestros pulmones y corazón y respirar poco puede hacernos sentir ansiosos.
La energía verde del AMOR incluye el cuidado personal, como amar y aceptarnos a nosotros mismos, aceptar el amor de los demás por nosotros y alimentarnos con alimentos nutritivos. Los alimentos verdes son especialmente saludables para el corazón porque contienen clorofila, que actúa como antioxidante y purificador de la sangre, promoviendo una circulación robusta. También contienen un nutriente esencial conocido como folato, que junto con la vitamina B6, es necesario para reducir los niveles de homocisteína en la sangre, que se correlaciona con enfermedades cardíacas, derrames cerebrales y trombosis venosa profunda. Otras vitaminas y minerales proporcionados por los alimentos verdes incluyen vitaminas A, C y K, calcio, magnesio, potasio y fitoesteroles y fitoestrógenos que mejoran la salud del corazón y calman el estado de ánimo. También aportan luteína y zeaxantina, dos carotenoides con buena evidencia en salud ocular, especialmente en vegetales de hoja verde oscura. Además, hojas como la espinaca y la rúcula contienen nitratos naturales que distintos estudios asocian a una mejor regulación de la presión arterial.
Alcaucil, Rúcula, Espárragos, Aguacate, Albahaca, Hojas verdes, Ajíes Verdes, Repollos, Brócoli, Apio, Acelga, Cilantro, Pepinos, Aromáticas, Hinojo, Manzanas verdes, Judías verdes, Uvas verdes, Aceitunas, Peras, Kiwis, Puerros, Lechugas, Limas, Poroto Mung, Aceite de Oliva, Perejil, Espinacas, Zucchini, Guisantes, Algas.

Alimentos Violeta – Mundo Interior
El violeta ó morado tiene connotaciones de prestigio, poder, riqueza y realeza en su ascendencia. Es el que tiene la longitud de onda más corta y se considera calmante, relajante y refrescante. Su tonalidad puede ser audaz, rica y de color profundo, o más reservada y sobria. Un estudio encontró que el uso de papel violeta para una encuesta dio como resultado tasas de respuesta más altas. ¿Qué te viene a la mente cuando ves este color? ¿Experimentas sentimientos relajados, como al ver lavanda, o la riqueza del púrpura oscuro enciende sus pensamientos? ¿Lo amas o tiendes a evitarlo? Este color está vinculado a la MENTE que representa nuestros pensamientos, estado de ánimo, memoria, sueño y cerebro.
Los alimentos violeta alimentan nuestro cerebro con antioxidantes conocidos como antocianidinas. Estos alimentos apoyan la neuroplasticidad, que es su capacidad de crear nuevas vías para aumentar la cognición, el aprendizaje y la memoria y son grandes protectores a nivel celular y anti envejecimiento. Las uvas negras, en particular, aportan además resveratrol, un compuesto con estudios específicos en salud cardiovascular. Si bien los alimentos violeta pueden parecer raros, existe cierta variedad.
Bayas de Acai, Porotos Negros, Pimienta Negra, Moras, Arándanos, Berenjena, Aceitunas moradas, Ciruelas, Zanahoria Caulí, Cebollas, Higos, Arroz Negro, Uvas Negras.

Con estos códigos de color tienes una herramienta simple y accesible con la que armar tu plato pensando no solo en qué nutrientes necesitas, sino también en qué estado buscas generar con ellos. Algunos ejemplos concretos:
- ¿Necesitas energía y concentración para arrancar el día? Suma rojos y naranjas: tomate, zanahoria, cúrcuma.
- ¿Buscas relajarte después de un día estresante? Prioriza verdes y violetas: una ensalada de espinaca con aceite de oliva, o un puñado de arándanos de postre.
- ¿Sientes el sistema inflamado? Los verdes (clorofila, folato) y los naranjas (betacaroteno, agua) suelen ser aliados.
- ¿Quieres cuidar la memoria y la claridad mental? Los violetas (antocianidinas) tienen estudios que respaldan su rol en neuroplasticidad.
La próxima vez que armes un plato, juega a incluir al menos tres colores distintos. No es solo estética: cada color trae su propio paquete de nutrientes, y variarlos es una de las formas más simples de comer de manera completa.