Remolacha

«Un cuento que comienza con una remolacha terminará con el diablo». Esta frase de un cuento es muy acertada! Cocinar con remolacha roja deja las manos manchadas de sangre. A pesar de esto, la complejidad terrosa de la remolacha dan lugar a numerosos beneficios para la salud. Son dulces, y tienen realmente un regusto amargo y terroso. Cuando se comen crudas, son más picantes, fibrosas y astringentes y generan mucho calor interno, que literalmente parece como fiebre, incluso hay personas que se les pone la cara roja. Por eso la remolacha cruda, no es para todo el mundo, especialmente si tienes desequilibrios térmicos ó digestiones difíciles. Sin embargo, cuando se cocinan, se vuelven mucho más suaves, más dulces y menos astringentes y la pulpa se vuelve blanda y fácil de masticar. Las remolachas son unas excelentes limpiadoras del cuerpo y como al mismo tiempo son nutritivas, son perfectas para las cambios de estación, sobre todo en primavera y otoño.