Wok

Esta sartén se emplea para saltear los alimentos mediante un movimiento constante denominado en la gastronomía china como «wok hei«. De esta forma, los alimentos mantienen su sabor y su aroma intactos. Esto sucede debido a su forma, con una parte cóncava en su interior. Esta forma proporciona calor intenso en el fondo del wok y permite además remover los alimentos en diferentes partes de la sartén sin que exista peligro de que se vuelque o se desborde. Las paredes curvadas proporcionan la posibilidad de que ningún alimento quede pegado en su superficie, y si lo hace la temperatura es bastante inferior a la del fondo y por lo tanto no se quemará (dando lugar a un cambio de sabores). Debe usarse siempre con llama alta y es necesario precalentarlo, al menos 1 minuto. Se usa apenas aceite y una vez que introduces los alimentos es necesario moverlos constantemente. Lo ideal es que un wok sea de hierro y la primera vez que se usa es necesario «curarlo», para crear una capa protectora. El «curado» se hace poniendo el wok con aceite al fuego para que se queme y adhiera a su superficie. Después para conservarlo sin que se oxide, conviene secarlo bien y ponerle una fina capa de aceite. También puedes optar por un wok de acero inoxidable, más ligero y versátil. Pero procura no elegir un wok con antiadherente para evitar que migren después tóxicos a tu comida.