Lo llamo plato principal, porque el almuerzo ha de ser la comida principal del día, la más nutritiva y completa. Esto tiene un sentido si pensamos en el sol como el reloj biológico que nos marca los ciclos. Es lógico pensar que cuando el sol está en su punto más alto es cuando nosotros tenemos nuestro fuego interior más alto y por tanto, vamos a poder digerir y aprovechar mejor los nutrientes de los alimentos que incorporemos en ese horario. Por eso es el momento ideal para consumir platos proteicos, sean de origen animal ó vegetal, acompañados de vegetales, cereales y grasas saludables. En muchas culturas los almuerzos no constan de un único plato, si no de varios platillos pequeños muy variados y siempre con muchos vegetales preparados de diferentes formas. Es una buena idea encarar el almuerzo de esta forma, pues evitarás caer en el exceso y tendrás una dieta más variada y rica en nutrientes.