Maíz

Cuando piensas en maíz, te viene a la mente comer mazorcas recién hervidas untadas con manteca ó mantequilla. O doradas en una parrilla… Y si bien el maíz en sus múltiples formas tiene un sabor dulce y satisface el estómago, es más cálido y liviano que el trigo. Es adecuado para las personas que sufren de retención de agua o presión arterial alta, porque contiene una cantidad considerable de potasio que es, químicamente hablando, lo opuesto al sodio y por eso contrarresta la acción del sodio en el cuerpo.

Sin embargo, el cultivo de maíz también tiene un lado oscuro. Tradicionalmente, los nativos centroamericanos cultivaban muchas variedades de maíz junto con hortalizas de otras familias de plantas. Hoy en día, sin embargo, la mayoría de los campos de maíz se cultivan como monocultivo, lo que agota los suelos y requiere un uso intensivo de pesticidas. La incapacidad de las plantas cultivadas para sobrevivir sin el uso de pesticidas y fertilizantes es un testimonio de su falta de vitalidad. El maíz también es víctima de los OGM y es dificil ya encontrar variedades no modificadas genéticamente.