La cebada es un cereal casi olvidado en las dietas occidentales y sin embargo, tiene numerosos beneficios para la salud. En la antigua Roma, los gladiadores comían cebada para mejorar su fuerza y resistencia. En la antigua Grecia, una bebida hecha con cebada llamada kykeon se consideraba una cura para diversas enfermedades. La realidad es que es un buen laxante, porque genera movimiento en los intestinos. Es afrodisíaco y aumenta la estabilidad en los canales energéticos del cuerpo. Pacifica las enfermedades del tracto urinario, corrige el metabolismo de las grasas, reduce la rinitis, el asma, la tos, el dolor en los muslos, las enfermedades de la garganta y la piel.