¿Estás para un helado?

¡Seguro que sí! Después de diez años viviendo en Buenos Aires, me sigue asombrando la costumbre de comer helado todo el año, incluso en los meses más fríos. Aunque yo no lo haría en invierno, he de reconocer que en Argentina existe una gran tradición de helado artesanal, que se afianzó con la llegada de los inmigrantes italianos. Hoy día, en Argentina, se consumen enormes cantidades de helado, casi 7 kilos por persona y por año, según la Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados. Y proliferan las heladerías artesanales, con muchísimos sabores de helado, realmente deliciosos. Algunos de mis favoritos son el de crema con higos y nueces, el de lavanda y por supuesto el de dulce de leche. De hecho, el helado de dulce de leche fue mi antojo durante el embarazo, en Madrid. Y por suerte, teníamos una heladería argentina cerca de casa. También recuerdo con mucho cariño los Banana Split de mi infancia, los veranos en Valencia, con sus barquillos y sombrillitas de colores. Sin embargo, hoy día, no suelo consumir tanto helado, porque no me quedo tranquila sabiendo los ingredientes que se usan para elaborarlos, incluso aunque sean artesanales. Suelen tener muchísimo azúcar y a veces, algunos colorantes que no son tan naturales. En algunos casos se utilizan cremas hidrogenadas artificialmente. Y suelen ser combinaciones excesivas de ingredientes. Por ejemplo, mezclar frutas con lácteos es algo súper difícil de gestionar para el cuerpo.

Así que estoy optando por hacerme los helados en casa. Seguro que vas a pensar que no es lo mismo. Y que es muy complicado porque habrá que comprarse una máquina de hacer helados. Ó que no sabrías ni cómo hacerlo. Pero la verdad es que es súper fácil hacer un helado casero. Y quizás no sea exactamente lo mismo, pero a lo mejor te sorprende e incluso puede que te guste más que los helados comprados. Lo que sí es súper seguro es que te va a sentar infinitamente mejor. Y que comer helado va a dejar de ser un problema para tu salud, si sigues estas sencillas instrucciones:

  • Cómprate unos moldes de silicona ó similar y una bolsita de palitos de helado de madera. Estés donde estés, seguro que encuentras alguna opción que sirva. Si no, puedes reciclar los vasitos descartables de yogurt ó algún postrecito que solieras consumir.
  • Procura no comer helado en las estaciones frías. Si piensas en el sabio consejo de la medicina ayurveda: «lo semejante incrementa lo semejante», te va a parecer muy lógico no incorporar más frío a tu cuerpo, cuando hace mucho frío afuera.
  • Keep it simple. Con un par ó tres de ingredientes puedes hacer un helado delicioso y tu estómago te lo va a agradecer un montón.
  • Usa siempre ingredientes de temporada, van a ser los más económicos y también los que estén en su punto ideal de madurez y dulzor.
  • Procura elegir ingredientes orgánicos ó agroecológicos. ¡Sobre todo las frutas! Así tu helado estará libre de agrotóxicos.
  • Para endulzar tu helado, el sirope de agave, el sirope de mapple y el azúcar mascabo son muy buenas opciones. A mi me encanta la miel, porque solidifica muy bien en los helados a base de jugos ó agua. También uso a veces azúcar rubia orgánica, si no quiero aportar color ó un sabor muy diferencial.
  • Como dije antes, no mezcles lácteos con frutas. Si quieres algo frutal y cremoso a la vez, es mejor usar bebidas vegetales como la de almendras, nueces, castaña de cajú ó coco.
  • Si vas a hacer helado de crema y no tienes maquina como yo, lo mejor es turbinar manualmente. Sólo tienes que sacar tu mezcla de helado del freezer cada 15 minutos aprox., durante 1 horita y mover enérgicamente para ayudar a romper los primeros cristales que se van formando y que el resultado final sea más homogéneo y cremoso. Si lo vas a presentar en moldecitos pequeños, ten cuidado de pasarlo a los moldes antes de que se congele del todo.
  • Para aumentar la cremosidad puedes usar banana, aguacate, mantequilla de maní, yogurt griego ó semillas de psyllium. Vas a ver qué resultado tan sorprendente.
  • Lo último en helados es incluir probióticos. Si lo vas a hacer de hielo, puedes sumar kefir de agua ó kombucha. Si lo vas a hacer de crema puedes utilizar kefir de leche ó yogurt natural orgánico. Sumar probióticos en tu helado te va a proporcionar un buen aporte de bacterias, que una vez descongeladas van a pasar a formar parte de tu sistema digestivo y te van a ayudar a digerir todos tus helados. También puedes poner directamente el contenido de una cápsula de probiótico en tu preparación, pero me gusta más optar por las opciones naturales, justamente porque son más naturales y porque aportan un sabor muy interesante.
  • Seguro que ya estás pensando en el super helado que te vas a hacer en casa este finde. ¿A qué estás esperando? Elige tu jugo de fruta favorita, ponle algún endulzante y hazte un helado de palito de hielo. O mezcla cacao con alguna leche vegetal y un poco de banana y vas a ver que chocolatoso te queda. ¿Quieres más ideas? Aquí te dejo algunas, para que te inspires. Puedes modificarlas a tu gusto, no hay límite para el sabor en el helado. Es puro disfrute.

Y si todo esto te parece un lío, recuerda que puedes anotarte a mis clases de cocina saludables, privadas ó grupales, presenciales ó por zoom. Seguro que hay una opción, acorde a tus posibilidades, para aprender a hacer ricos y caseros helados saludables. Escríbeme para más info!!

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