Cuando el calor aprieta fuerte es cuando se producen los mayores picos de consumo energético, sobre todo en las ciudades. El intenso uso de artefactos para refrigerar supone una demanda excesiva de electricidad. ¿Cómo puedes ayudar? En general, con un uso más consciente de los aparatos que consumen energía. Y en particular, desde la cocina, puedes aprovechar las altas temperaturas para refrescar tu cuerpo con alimentos fríos.
Si preparas comidas frías no solamente contribuyes a no gastar energía de la cocina, horno, pequeños electrodomésticos y electricidad en general, si no que permites a tu cuerpo sentir frescura y ligereza a través de los alimentos.
Comer frío no tiene porqué ser sinónimo de “Fast Food”. Tampoco es necesario que pases hambre ó que a tu dieta le falten nutrientes. Frutas y verduras frescas aportan muchas vitaminas y se pueden combinar con otros grupos de alimentos que tengan un caracter «refrescante» ó «hidratante». Existen algunos estilos de alimentación, como el Raw Food, que recomienda reducir todo lo posible la cocción de los alimentos y aumentar el consumo de crudos, y esto podría servirte de inspiración. Sin embargo, has de tener en cuenta que los alimentos crudos son más difíciles de digerir. Así que habrás de asegurarte de elegir sólo aquellos que sepas que digieres sin dificultad y acompañar todas tus comidas con infusiones y condimentos que ayuden a la digestión, como el laurel, el comino, el hinojo, etc..
Consumir en verano alimentos fríos, crudos y refrescantes te va a armonizar, especialmente si tienes una tendencia a tener siempre calor, sueles enrojecerte ó tienes tendencia a enojarte fácilmente. Puedes usar también condimentos refrescantes, como el cilantro, la menta, las semillas de coriandro, el cardamomo, el comino y la cúrcuma.
Si por el contrario, eres muy delgado/a, poco flexible y tienes una tendencia a tener frío normalmente, puedes disfrutar de las comidas frías, siempre y cuando estén bien hidratadas y acompañadas de condimentos que aporten un poco de calor y ayuden a digerir, como mostaza, canela, pimienta negra ó jengibre.
Te propongo algunas ideas ricas y saludables.
Para desayunar, un nutritivo LICUADO, con leche vegetal, frutas, frutos secos y especias te va a dar frescura, energía y lo vas a poder digerir muy bien. Aprovecha para usar tus «súper alimentos» como la chía, el coco, el lino, el polen, la maca, la espirulina, etc… para tener un extra de nutrición a la mañana.

El verano es el momento ideal para los LICUADOS VERDES. Para que estén ricos y te sienten bien, procura no hacer mezclas complejas, evita las frutas excepto el limón ó la manzana verde, en algunos casos. No mezcles tampoco muchos vegetales juntos. Nunca falla el pepino con limón y el apio con manzana, pero atrévete a probar otros vegetales de hoja verde como la espinaca, el kale ó el cilantro.

Las ENSALADAS, cuyas variedades son infinitas, son frescas, nutritivas y deliciosas. Procura siempre condimentar muy bien (idealmente, al menos 7 condimentos) y no hacer mezclas complicadas. Lo ideal es que todos los componentes de una ensalada sean alimentos crudos y que la comas preferiblemente al mediodía, siempre antes del plato principal.

Las SOPAS FRÍAS, con alimentos crudos, también son un recurso buenísimo. Se pueden prepara con anticipación y tenerlas listas para comer en cualquier momento. Puedes hacer sopa de tomate, de pepino, de aguacate, de zucchini, de mango y mezclarlas con leches vegetales y ricos condimentos.

Podemos enriquecer tu dieta con GERMINADOS frescos de cereales ó legumbres. Hay varias técnicas muy accesibles y fáciles de realizar.

Puedes hacer PASTA VEGETAL fría, tipo Spaghetti ó Noodles, con zucchini, repollo ó zanahoria cortados muy finitos. Puedes sumarle frutos secos y una salsita vegetal, a base de tomate, yogurt, queso y hierbas.

Los CARPACCIOS de verduras son también una manera muy fácil y rápida de preparar un plato delicioso. El de champiñones crudos ó pepino cortados en láminas finísimas son riquísimos!!! Se pueden combinar con algún queso fresco y condimentar con pimienta, lima rallada y albahaca fresca picada.

Infantaltable el GUACAMOLE. Encuentra el toque que más gusta en casa, hay infinidad de variedades. Lo único que no puede faltar es el nutritivo aguacate y para hacerlo más fresco puedes añadir pedacitos de fruta como la piña ó el kiwi. Queda delicioso!!!

También para untar ó mojar, tienes varias opciones de DIPS DE SEMILLAS ó QUESOS VEGETALES. Puedes usar castaña de cajú, almendra, nueces, girasol, calabaza, sésamo, etc… solas ó mezcladas con algunos vegetales y condimentos. Hacerlas sumando un probiótico como suero ó kefir, va a aumentar su vida útil y las vas a disfrutar mucho más.

Si te gusta mucho la coliflor y la puedes digerir bien, que no es lo habitual, puedes hacer un arroz fresco de coliflor, procesando sus flores hasta que queden bien chiquitas. Mezclado con verduritas y muchas especias, puedes hacer un TABOULÉ delicioso ó incluso Sushi de coliflor vegano.

Puedes hacer WRAPS rellenos de vegetales, algunas ideas son usar para envolver hojas de repollo ó alga nori.

El CHUCRUT ó los PICKLES FERMENTADOS son un recurso perfecto para un día caluroso y además, vas a aportar a tu cuerpo una necesaria dósis de probiótico. Los alimentos fermentados son ideales para aumentar tu capacidad de digerir y están cargados de vitaminas y nutrientes de los vegetales.

Los LACTEOS FERMENTADOS son también una excelente opción, siempre y cuando la leche sea de vacas que pastaron y producida de manera natural. El kefir de leche, el yogurt y la creme fraiche están riquísimas y son muy versátiles para usar en la cocina. Puedes probar también con el LASSI, una mezcla de yogurt y agua, con condimentos, ideal para la digestión.

Si necesitas proteína animal puedes optar por el riquísimo CEVICHE, proveniente de Perú. El único secreto es que el pescado sea ultrafresco. Después la maceración la dejo a tu imaginación, hay miles de recetas con ingredientes fáciles de conseguir (lima, cebolla, cilantro, aguacate, maíz, etc…).

Para beber, el KEFIR DE AGUA es refrescante, saludable y te va a ayudar con la digestión. También puedes hacer Tepache de Piña, Sodas Probióticas u otras bebidas fermentadas.

Y para no olvidar el postre, son geniales los HELADOS FRUTALES caseros. Es más fácil, el HELADO DE BANANA. Sólo necesitas una banana madura pero sin golpes, la congelas y cuando hacer el helado, la sacas unos minutos antes y la bates con la mixer. Espectacular!!!!!!
